VEREDICTO DEL TRIBUNAL DE FOUCAULT

Concluímos que, estando dispuestos a renunciar al uso de la fuerza, la violencia y la coacción, la psiquitría es culpable de crímenes contra la humanidad, la deliberada destrucción de la dignidad, la libertad y la vida. La mayor parte de esto es debido a la categoría legal de "paciente legal", la cual permite una total privación de los derechos humanos y civiles y de las leyes de justicia natural.

Además la psiquiatría no puede aparentar el arte de curar, habiendo violado el juramento hipocrático a través del uso consciente de drogas perjudiciales, que en particular causan la epidemia de la "tardive dyskinesia", así como otras intervenciones que reconocemos como torturas: detención involuntaria, administración/forzosa de drogas, ligadura, electroshock, todos los tipos de psicocirugía y obligaciones en tratamientos de los ambulatorios.

Estas prácticas e ideologías permitieron a los psiquiatras llegar al extremo de cometer asesinatos de multitudes de enfermos durante la época nazi bajo el pretexto de "tratameiento".

La psiquiatría no sólo se niega a renunciar la fuerza que históricamente ha recibido del estado, sino que además presume de un rol de respetado y bien pagado agente de control social, de un cuerpo de policía internacional sobre el comportamiento y la represión del disentimiento político y social.

Declaramos a la psiquiatría culpable de la combinación de fuerza e irresponsabilidad, una definicón clásica de los sistemas totalitaristas. Exigimos la abolición de las leyes de los "pacientes mentales" como primer paso hacia una psiquiatría responsable ante la sociedad. En este punto, se deberá hacer una compensación por los daños que ha causado. Los fondos públicos también deben ser disponibles para conseguir unas alternativas dignas y humanas a la psiquiatría.

 

MOTÍVOS DEL VEREDICTO

La defensa habla de la necesidad terapeútica de la coacción psiquiátrica y, si es necesario, del uso de la fuerza física. Aunque ellos admiten que en las "buenas instituciones psiquiatrícas" se utiliza el minimo de coacción posible. La coacción es algo aparentemente no terapeútico, aunque depende del tipo de psiquiátria practicado. Nosotros condenamos todas las formas de coacción psiquiatríca como una violación de los derechos humanos.

Las leyes para los mentalmente enfermos recomiendan la coacción psiquiátrica sólo en caso de que alguien se ponga en peligro a sí mismo y/o a otros. En la práctica esto se ha transgredido ampliamente. El hecho es sólo un hecho de poner en peligro, no se ha cometido ningún crimen. Esto significa que la detención preventiva está siendo practicada.

La defensa define a alguien como mentalmente enfermo a causa de su reducida habilidad para ayudarse a sí mismo.

Ellos opinan que estas personas deberían ser aliviadas de ciertas exigencas debido a sus problemas para experimentar y comportarse tal y como la sociedad espera.

Nosotros opinamos que el concepto ya aceptado de enfermedad es inadecuado. En este caso una institución como un hospital psiquiátrico no puede ofrecer ningún servicio.

También opinamos que sólo debería aplicarse tratamiento médico voluntariamente.

Es especialmente peligroso que muchos jueces se basen y estén de acuerdo con las opiniones expertas de los psiquiatras.

Los supervivientes psiquiátricos tienen el derecho a reclamar una compensación económica por cualquier daño o sufrimiento que hayan experimentado.

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